miércoles, 19 de octubre de 2016

Marihuana medicinal, que sabes de ella. 
Por Antonieta B. de De Hoyos.                   Oct. 22/16
De acuerdo a una investigación científica, el año 2,737 A.C. aparece entre los escritos del emperador chino Shen Nung el primer informe, que ensalza el poder medicinal de la marihuana para combatir el reumatismo, la gota y la malaria. 

Pronto su uso se extendió de China a la India y después al norte de África, más tarde en el año 500 se estableció en Europa para en seguida cruzar el Atlántico. Su uso medicinal se popularizo rápido en América, de hecho fue incluida en la Farmacopea de los Estados Unidos desde 1850 hasta 1942, donde se prescribía como analgésico para varias  dolencias como el dolor del parto, diversos grados de artritis y el reumatismo. Pero fue en 1930 cuando alcanzó su auge con fines recreativos, para terminar siendo catalogada como droga. 
Existen unas doce variedades diferentes de marihuana. Su fibra es muy apreciada  en la industria textil, de ella se extraen aceites que se emplean en cosmética y como materia prima para biocombustibles, celulosa y cordaje, por su gran resistencia y flexibilidad. 

Cuando se clasifica como marihuana medicinal, se emplean sus hojas, tallos o extractos, ya sean crudos, en forma de aceites, ungüentos o pastillas, para  tratar una enfermedad, o disminuir algunos síntomas. Los investigadores afirman que es un agente anti cancerígeno, porque puede detener el cáncer al desactivar un gen llamado Id-1. 
Se sabe también que es efectiva para frenar el crecimiento tumoral en el cerebro, las mamas y el pulmón. Que aligera los problemas derivados de la quimioterapia. Un minucioso estudio, demuestra que detiene la formación de placas de proteínas anormales (amiloides) que son las que matan a las células del cerebro y conducen a la enfermedad de Alzheimer.

Por supuesto que su medicación es responsabilidad absoluta de los investigadores y especialistas.  
Comprobado está, que la marihuana disminuye la presión dentro del ojo y podría prevenir la ceguera, que alivia la artritis y sirve de apoyo a la enfermedad de Crohn, (bacterias del intestino), en la enfermedad de Parkinson, disminuye los dolores y temblores, mejora el sueño en los pacientes y logra un avance en la recuperación de las habilidades motoras finas.

En general, los cultivos de marihuana medicinal alrededor del mundo son ecológicos, no se usan pesticidas ni herbicidas y tienen un estricto control en cuanto a su empleo y finalidad, cada planta está bajo una excesiva vigilancia comprobable, desde la semilla hasta el producto final. 


Con lo anterior queda comprobado que en la naturaleza está la curación y conservación del ser humano y de los animales, Dios jamás nos desampara. El problema radica en la desinformación, la voracidad de los laboratorios y, el monopolio que promueve su exceso como diversión, por ser una inversión que reditúa multimillonarias ganancias. 

jueves, 13 de octubre de 2016

Disfrutemos el otoño que nos ofrece la vida.
Por Antonieta B. de De Hoyos                                 octubre 15/16

Dicen los que saben, que cuando el sol ardiente del verano se aleja nuestro organismo se reciente, septiembre marca el final de las vacaciones y nos advierte de la ya próxima llegada del otoño, drástico cambio que debemos enfrentar con muy buena disposición.
Lo cierto es que a una buena parte de la sociedad le gusta el ruido y las aglomeraciones, por eso cuando se encuentran en silencio o en soledad se descompensan; y es eso precisamente lo que trae como consecuencia, que sin importar edad, aumenten los estados depresivos en la gente, provocados por la reducción de la luz solar que acorta los días y alarga las noches. 
El horario de invierno, es otro factor que también influye, pues según las estadísticas en este movimiento, cinco de cada diez personas sufren trastornos físicos y anímicos como: falta de sueño y concentración, cansancio generalizado, migrañas o ansiedad. 
Cuando las horas de sol disminuyen, la temperatura ambiente baja y desajusta el sistema inmunológico, por eso se recomienda la vacuna antigripal.
En estos meses las actividades se reducen; nos acostamos más temprano y nos levantamos más tarde, algo que a unos les parece aburrido. Por eso, para mantenernos alerta y con la mente despejada, lo primero que debemos hacer es estar activos y además del trabajo diario hacer algún deporte, caminatas vespertinas, conversar con alguien. 
También se puede inventar una rutina de gimnasia dentro de casa, aprender a tejer, hacer manualidades, tratar de que los días nublados, de lluvia y frio, se perciban de forma positiva para no caer en el desánimo.
Es indispensable dormir bien, descansar un mínimo de 7 horas seguidas y respetar las horas de los alimentos. En otoño e invierno la cena debe ser más temprano eso facilita la digestión y el buen descanso. No a los noticieros de la noche.
Existen sencillas técnicas de respiración que logran equilibrar el estado físico y emocional, y esta es una de ellas: respirar lento, profundo y regular, sostener el aire por segundos y después soltar lentamente, bastan entre 6 y 8 respiraciones por un minuto, para desaparecer la ansiedad y conciliar el sueño.
Me encuentro en la edad otoñal, esa en la que ni somos maduros ni somos ancianos, algunos le llaman tercera edad, etapa en la que muchas veces por imprudencia, queremos  hacer lo que ya no está dentro de nuestras posibilidades, y nos dañamos.

Adaptarnos es la clave; por eso ahora arreglo mi cama para dormir a las 9.30 pm., visto mis piyamas, aseo mi boca y mi cara, rezo mi rosario y envío bendiciones para familiares y el resto del mundo. 
Leo un poco en mi libro en turno y me despido de Dios. De nada vale lo que seas o lo que tengas, si no logramos disfrutar esos bellos momentos que el otoño de la vida, nos ofrece.  

miércoles, 5 de octubre de 2016

Tiempo de la Creación-San Francisco de Asís.
Por Antonieta  B. de De Hoyos                    octubre/ 8/16
En 1989la iglesia Ortodoxa proclamó el primero de septiembre, como “Día Mundial por la Creación”, en el transcurso de las últimas dos décadas muchas iglesias cristianas se unieron a esta causa, pero fue hasta el año 2015 que la iglesia católica, a través del Papa Francisco se afilió. 
A partir de entonces, el mes de septiembre quedó instituido como un especial periodo para reflexionar y actuar, desde la trinchera del hogar y de los lugares de trabajo, por el cuidado del medio ambiente. Tiempo que se extendió hasta el día cuatro de octubre, cuando se celebra la Fiesta de San Francisco de Asís.
Hoy los creyentes, todos los que profesamos una fe en Dios, nos hemos unido alrededor del mundo para pensar (y aceptar con profunda tristeza), en la destrucción que sufre nuestro planeta y la manera indirecta en la que una mayoría contribuimos. 
Pero no es un simple exhorto a corto plazo en pro de la “Casa Común”, el propósito es que en este espacio de reflexión, nos motivemos para continuar con esta ardua labor todos los días. 
Ahora es de vital importancia recoger un papel cuando caminamos por la calle y no arrojarlo cuando transitamos en auto, barrer nuestra banqueta y si es posible un poquito de la de enseguida, recoger las heces fecales de nuestras mascotas, asear el patio trasero y colaborar en la limpieza del baldío de a lado; pequeños actos que realizados por millones forjan el cambio.
Resulta trascendental dar apoyo a las campañas ciudadanas, por ejemplo: llevar los plásticos a los depósitos señalados, poner en bolsas los envases de aluminio, separar la basura orgánica e inorgánica, compartir la ropa en desuso con los necesitados, reciclar ropa, colchas, utensilios de cocina; reparar aparatos que se encuentre en buen estado y rehusar hasta lo que nunca imaginamos.
En un país al otro lado del mundo, el gobierno se propone disminuir los impuestos a todos aquellos que reciclen lavadoras, secadoras, computadoras, celulares, aspiradoras, hasta sus automóviles. 
El uso por el desuso del siglo pasado ya es historia, las novedades tecnológicas, pasan a segundo grado cuando se trata de proteger el ambiente.
Se acerca el invierno, ninguno de nuestros hermanos debe pasar frío mientras en mi ropero, las chaquetas y abrigos se amontonan por años, lo que no uses en seis meses pertenece a otro. Sensibilicemos a la familia, unamos esfuerzos para que nuestra ciudad luzca hermosa, entre todos podemos hacerlo, si nos responsabilizamos de lo que nos corresponde. 
Es apremiante ahorrar en energía eléctrica y combustibles, organizar rondas para llevar a los escolares, evitar toda contaminación de agua y de aire, no a la quema de basura. Motivemos a niños, adolescentes y adultos a trabajar en equipo.

Gran tarea le espera a mamá en este tercer milenio, porque como generadora de valores debe estar pendiente de la formación de buenos hábitos, que obliguen a la familia a reconocer en la naturaleza, la sabiduría de Dios.

jueves, 29 de septiembre de 2016

¿Quieres ser feliz?
Por Antonieta B. de De Hoyos                                        oct./1/16

Hace ya varios años que leí uno de los libros de Daniel Goleman “La inteligencia emocional” y de verdad que tuvo gran impacto en mí. En la actualidad sus obras son muy apreciadas en las grandes empresas, en las universidades y en la sociedad como cultura general. 
Ahora cuando se oferta un empleo, ya no es indispensable medir el CI (Cociente Intelectual), del solicitante sino el CE (Cociente emocional), por ser este el que controla el comportamiento cotidiano.
Dado el clima de violencia que se vive en el mundo, es indispensable hacer un profundo examen de conciencia y reconocer que nuestro mal comportamiento, es consecuencia de la deficiente educación emocional recibida en los primeros años, tanto en el hogar como en la escuela. 
Enseñar a relacionarse, hablar, escuchar, comunicarse, tomar decisiones acertadas, ser capaz y estar dispuesto a afrontar los problemas que les presente la vida, es un arte que exige una excelente educación en las emociones. 
Despertar la sensibilidad en las personas para reconocer sentimientos propios y ajenos, saber expresarlos, ponerse en el lugar del otro siendo empático, aprender el lenguaje corporal que permite interpretar sentimientos y saber cómo comportarse, solo a través de la educación. 
El ser honesto con uno mismo y con los demás, para no ofenderse por cualquier cosa, sirve para encontrar la diferencia entre chismes, hechos, opiniones y comentarios despectivos.
Es humano equivocarse y rectificar, pero también aprender del error, disculparse y perdonar, tener una mente abierta a nuevas ideas y opiniones, sin buscar la perfección. 
Procurar la salud, dormir bien, alimentarse sano, hacer deporte, mantener buenas relaciones, provoca una actitud positiva ante la adversidad y la soluciona.
Rodearse de gente alegre y sensata, saber decir no, poner límites cuando se requiere, defender los valores ante todo, decir lo que se siente y se desea, respetando sus derechos y los de los demás, conduce al equilibrio emocional. 
Al valorar lo que se tiene y evaluar la vida, -amistades, trabajo, nivel económico- aunque no haya sido lo esperado debe ser satisfactorio.
El estrés y la ansiedad disminuyen cuando se deja atrás el pasado, se cierran etapas y se vive el presente sin miedo al futuro. 
Es importante reconocer virtudes y puntos débiles, porque cada día hay que reinventarse cuando los cambios  y las cosas fuera de control, se presentan y obligan a cambiar pensamientos, forma de ser y creencias.
El tiempo de trabajo, ocio y estudio debe estar bien controlado para marcar horarios, planificar tareas, definir objetivos y cancelar todo lo que signifique pérdida de tiempo. 
Hacer lo que te apasiona y darlo como regalo a los demás es gratificante. La felicidad llega cuando se saben manejar las emociones y elegir cómo sentirse en cada situación. 
“Quien  vive a plenitud es porque lo aprendió”.









miércoles, 21 de septiembre de 2016

¿Sabía usted que todos podemos ser objetores de conciencia? 
Por Antonieta B. de De Hoyos                                sept. 24/16.   
Cierta tarde, cuando de manera distraída veía el internet, me encontré con este interesante artículo. Cuenta que en el año 2007, cuando se despenalizó el aborto en el Distrito Federal (ahora Ciudad de México), se preparó una gran red hospitalaria que constaba de 18 unidades financiadas por ese mismo gobierno, y según estadísticas dos años después ya se habían practicado en ellas 25 mil abortos, lo raro es que, de forma inesperada,  de un total de 285 médicos, 250 presentaron objeción de conciencia.
¿Qué significa objeción de conciencia? Es el derecho que toda persona tiene a negarse a realizar algo que va contra sus principios, - en este caso los médicos a practicar un aborto -, acción que se convirtió habitual en esa gran ciudad y aunque la ley de cualquier estado del país no lo contemple, debe respetarse.
Sabemos que el aborto es una penosa realidad en nuestro país, el que hasta hace algunas décadas se ostentaba conservador; pero lo que no sabemos es de la enorme cantidad de médicos que no están dispuestos a practicar el aborto, ni de su valentía al exigir ese derecho humano.
En este tercer milenio de contradicciones, donde las mentiras  repetidas se convierten en verdades; donde las conductas incorrectas proliferan hasta volverse permisibles a un grupo determinado; oponerse a realizar un acto deshonesto con el propósito de no mancillar su conciencia, es digno de proclamarse. 
¡NADIE! está obligado a actuar en contra de su conciencia, esta es una manifestación de libertad y se encuentra en los tratados Internacionales de Derechos Humanos. La libertad religiosa, la libertad de pensamiento y la libertad de conciencia, forman un solo derecho y se aclara: que no toda negativa tiene motivos religiosos, estos pueden ser morales o de otro ámbito.
De lo que estoy segura, es que si supiéramos que existe la objeción de conciencia, todos la ejerceríamos y no caeríamos en el engaño de aceptar lo que no queremos, obligados por la “modernidad”.
Tengamos presente que nadie puede asignar una conducta o una ideología que va en contra de la conciencia personal, ni siquiera las leyes emitidas por legisladores y autoridades corruptas pueden imponerlas, de ahí la proliferación de marchas civiles, donde la gente sale a las calles a ejercer su derecho a rechazar.

Lo trascendente es que el cambio se da en todos los ambientes: en casa los padres, en las escuelas los maestros, en las universidades los estudiantes, en la sociedad las autoridades honestas, en lo religioso los guías espirituales. Hay que impedir que minorías degraden las buenas costumbres, convirtámonos en objetores de conciencia dentro del hogar, en el círculo de amistades y en el espacio laboral, con firmeza y rectitud. 

martes, 13 de septiembre de 2016

Mamá y sus acuerdos en el  tercer milenio.
Por Antonieta B. de De Hoyos             sept 17/16
Aunque ha pasado ya bastante tiempo, no he podido olvidar las reglas que inventé para  controlar las inquietudes y osadías de los hijos en sus diferentes etapas; ahora a la distancia, me parece que fueron un poco exageradas, pero algo dentro de mí me decía que al aplicarlas, los conducía por el mejor de los caminos.
Si en las décadas setentas y ochentas, educar, controlar el temperamento y moldear el carácter de un niño, un adolescente o un joven, eran una prueba de fuego, hoy que veo a mis nietos pasar por esas edades conflictivas, debo agradecer a Dios que no me haya tocado lidiar con avances tecnológicos como: celulares, tabletas, computadoras, internet y sus redes sociales, porque creo que habría claudicado a tan honrosa misión.
Hace unos días, mientras conversaba con Carmen, esposa de mi hijo Paul, salió a la plática lo difícil que es para ella, organizar a sus tres hijas en el manejo correcto de estos aparatos, fue entonces que me mostró un reglamento que tuvo que elaborar para que la armonía familiar permaneciera.
“Reglas para el uso del celular”
Regla #1º.- El celular y la tableta se dejarán cargando por la noche en la recámara principal, (la de papá y mamá).  De no obedecer,  se les retendrán.
Regla #2º.- No usarán el celular, ni la tableta, durante las horas de clase en la escuela. (Solo en caso de emergencia)
Regla #3º.- Entregarán el celular y la tableta a mamá al salir de la escuela. 
Regla #4º.- Si cumplen con sus tareas, tiempo de lectura y actividades deportivas; podrán usar el celular en casa por 30 minutos.
Regla #5º.- Por mal comportamiento el celular y la tableta se guardarán por un día.
Regla#6º.- Durante los días de escuela no se usará ningún aparato electrónico después de las 7.45 pm.
Regla #7º.- Un buen comportamiento en la semana permitirá el uso del celular y tableta los sábados, después de 30 minutos de lectura. 
Regla #8º.- Los domingos familiares no se permitirá el uso de celulares, ni tabletas.  

En pocas palabras, sintetizó el orden que debería imperar en la casa. Por supuesto que levantó protestas, pero al explicar cada uno de los motivos, sus hijas accedieron. Estos aparatos comunican de todo, verdades, mentiras y hasta obscenidades, por eso las madres deben estar muy alertas. Vivir en países del primer mundo, tiene sus ventajas y desventajas, sobre todo cuando se quiere formar una familia conservadora.  

Es agotador vigilar, saber con quién habla y lo que se habla; pero una mala compañía destruye lo aprendido en casa, buenos modales, valores éticos y religiosos. Restringirlos  por la noche es genial, al fomentar la lectura les amplía sus expectativas, los deportes son disciplina y salud. Cumplir con los compromisos escolares les conduce a la excelencia y al disfrutar en paz el domingo, fortifica a la familia. En este tercer milenio cuando la insulsa comunicación agobia, debemos ultra valorar los acuerdos de mamá.   

jueves, 8 de septiembre de 2016

Hablemos con la verdad.
Por  Antonieta B. de De Hoyos                        sept 10/ 16
Gran polémica han despertado las innumerables marchas que proclaman la conservación de la familia y el matrimonio. Y aunque mucha gente se opone a estas manifestaciones ciudadanas, el calendario y las calles se ven saturadas de ellas.
Fue precisamente por esta intensa campaña desarrollada en pro de la familia, que pensé que antes de unirse a esta marcha, la persona debe hacer un profundo examen de conciencia,  -imaginar, si puede- , que está frente a Cristo y Él le pregunta por la forma en que ha manejado las dificultades que se presentan en la familia, ¿qué le respondería?  
Gracias a Dios, una gran mayoría sabemos de la enorme responsabilidad que significa comprometerse en matrimonio, juramento que en la actualidad no se toma en cuenta, por lo que pasado el enamoramiento se separan, sin importar el sufrimiento que provocan en el corazón de los niños, cuando uno de los dos se va. 
Urge detener el paso y meditar, sobre esas familias que permanecen unidas por corto tiempo, cuya educación moral y religiosa es deficiente y su amor endeble. México ocupa el primer lugar en tráfico infantil, abuso sexual infantil, pornografía infantil, secuestros infantiles, obesidad infantil, embarazos en adolescentes.
Las redes sociales y el internet no educan: entretienen, hacen que los chicos (as) pierdan en tonterías su mejor tiempo para prepararse emocional, física, mental y espiritual. Ignorancia con la que salen al mundo, listos para delinquir. No estaría de más investigar cuantas jovencitas toman la píldora del día siguiente, se han practicado un aborto, o traen en su monedero un preservativo con la anuencia familiar.
Las personas en drogas que se suicidan, tienen familia; los adultos alcohólicos que dilapidan su salario, tienen familia; las mujeres y hombres que juegan a la infidelidad, tienen familia; los golpeadores y violadores, tienen familia; los políticos corruptos, tienen familia; los ambiciosos que destruyen el planeta, tienen familia; todas estas conductas equivocadas se desarrollan dentro de la familia.
Si queremos que la familia prevalezca no debemos limitarnos a realizar marchas, necesitamos rectificar, retomar los valores éticos, religiosos y la vida honorable de nuestros antepasados. Tenemos que ser el mejor ejemplo para los hijos, así cueste el mayor de los sacrificios y corregir al máximo esos miles de errores que por orgullo, cometemos diariamente en familia.

No confundamos. Vivir juntos y felices no significa ser familia. Vivir en familia es emprender unidos una lucha firme contra el mal que acecha, es proteger, respetar, aceptar, tolerar, perdonar, aconsejar, guiar  por el buen camino, mostrar la presencia de Dios. Es estar en constante aprendizaje para enseñar al que no sabe, cómo debe de vivir.